Ventana al mundo

Ventana al mundo

martes, 26 de noviembre de 2013

NÚMEROS

¡El siete! Tres aciertos. Saltó de júbilo junto al escaparate, al comprobar que esa noche cenaría gracias al boleto encontrado.
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Justo decidió confesar el fratricidio: éramos ocho, señor juez. Desde el día siguiente se vio forzado a adoptar el nombre de Mudito.
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Anunciado a bombo y platillo, el fin del mundo para el 13-13-13 fue una farsa apocalíptica más.
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Escribió el tercer seis. Sobrecogido, se arrepintió al instante de haber creado el nuevo sistema de numeración.
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Alicia me contó que, al otro lado del espejo, mucha de la gente que consideramos importante allí serían es un cero a la derecha.
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Querían que me sintiese vigilado. El código captcha me pedía introducir las cifras coincidentes con la fecha del asesinato.
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Nadie sabe cuánto es infinito menos uno. Pero calculo que tu ausencia tiende hacia allí.
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Spain, one point. L’Espagne un point. Terminamos una vez más con ese mísero uno. La artista contempló otro con varios ceros en su cuenta.
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Acabó pronto el examen. Dominaba la propiedad conmutativa. Pero en el patio fue incapaz de encontrar con quién intercambiar el desayuno.
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Setenta. Tres años de aumento esta vez. Fue entonces cuando el director de la ETT decidió echar un vistazo en la residencia de al lado.
 
 
 

jueves, 14 de noviembre de 2013

DESHIELO POLAR

Culé hasta la médula, ella madridista. Rockero frente a indie. Tim Burton contra Isabel Coixet. Chuletón a la piedra servido a la vez de, sabe Dios, qué son esa especie de algas. Y, sin embargo, según avanza esta cita a ciegas, no puedo evitar seguir cayendo al interior de esa sonrisa.

 
 

jueves, 31 de octubre de 2013

MANERAS DE VIVIR

Conocí a Eloise recostada sobre el contrafuerte de una ermita en Béziers, mientras apuraba un cigarrillo. Trataba de desterrar a Carolina, mi princesa. Arrinconar su frialdad cuando intentaba que bailase conmigo un rock and roll en la plaza del pueblo. Había pasado el tiempo de estar clavado en el bar.

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? le dije en mi precario francés.

Eso a quién le importa respondió, girándose de primeras.

El calendario se detuvo durante semanas. Yo disfrutaba con aquella flaca francesa como si al mundo lo contuviesen aquellos valles. Je t’aime, solté una tarde, con la mano por detrás de su peinado asimétrico, acariciando su nuca. Ahora dime que me quieres, rezongaba para mí. Imagino que le asusté. Déjame, susurró, y terminó todo. Tomé el primer tren rumbo al norte, en un intento por encontrar el mío.

Juliette servía cafés junto al Saône. Al ir a pagar, advertí que me habían robado, estaba sin documentos. Ella me ayudó y, al poco, recorríamos Lyon de la mano. Su veneno ya estaba bajo mi piel. Pero no tardó en abandonarme.

La mujer que yo quiero sigue esperando. Eso sí, ni ella ni nadie, puede cambiarme.



lunes, 14 de octubre de 2013

REMEMBRANZA

Recuerdo los paseos que no dimos a orillas del Duero, aquel candado que, sonriendo, no colocamos en la baranda del puente, bajo la mirada de San Saturio. Cómo la sombra de los álamos y el roquedal era capaz de tornar el agua en un azul petróleo. Me acuerdo tampoco de la chaquetilla que llevabas, cuando el viento venía asimismo desde Urbión, mezcolanza de tomillo, salvia y espliego.  De las promesas que no fueron arrastradas por el curso plateado del río. O las caricias ficticias sobre la hierba húmeda de la ribera.
Lo recuerdo nada como si fuera ahora mismo.

El Duero, a su paso por Soria


Este texto ha sido elegido ganador del V Certamen de microrrelato Río Duero, organizado por el Ayuntamiento de Soria.

domingo, 29 de septiembre de 2013

DIÁLISIS

Hartos del aparato con el que compartía tantas horas, los juguetes de su habitación decidieron escaparse. Antes, destruirían aquella máquina con una sobrecarga de luz. Ignoraban lo mucho que él también los echaba de menos.


lunes, 16 de septiembre de 2013

ANTÍPODAS

Aquella mañana recuperaría las ganas de vivir, pero él aún no lo sabía.

En la Isla Norte, Te Ika un Maui, un hombre camina balduendo, lejos del que fuera su hogar. Porta una mochila con dos botellas de agua y algunos kiwis, demasiado maduros. También una soga.
Al otro lado del mundo, el naranja crepuscular tiñe el Valle del Jerte. Una joven aprovecha para contemplarlo por última vez ese día. Cruza una linde, hasta llegar a una hilera de cerezos. Abraza a uno. El gusto de su fruto se extiende por toda la boca mientras saborea el recuerdo.

El hombre ha llegado a los pies del Monte Taranaki. Deja su mochila en el suelo, y saca la cuerda. Mira en derredor en busca de un árbol.
La joven ha terminado su pequeño banquete de rubíes. Antes de que se eche la noche debe volver. Coge dos huesos para enterrarlos, no muy lejos de allí. Y sonríe antes de partir.

El hombre encuentra un árbol; no es el que esperaba. Este tiene frutos rojos, tan brillantes como apetecibles. Atraído por lo desconocido se lleva uno a la boca, y después de mucho tiempo, cree ver todo de otra forma.


"Árbol antípoda" de © Tomi Caballero



Y aquí podéis leer el microrrelato "Regeneración", con el que recientemente he ganado la propuesta de la AVV El Vedat para el tema #Sociedad.

miércoles, 14 de agosto de 2013

EUFEMISMOS

Verá, Martínez… No, no, la principal razón es que no hay razón como tal, la cosa ahora funciona de otra forma… Hoy en día el mercado es dinámico y, a pesar de la situación de crisis, piense que lo peor ya ha pasado… Sí, muchos, entramos a la par aquí… Claro, claro, y por eso pensamos en una cifra cercana a lo que se merece… Todos estamos haciendo un esfuerzo y arrimando el hombro… ¿Cómo le va a dar igual el dinero? Bueno, joven, pero piénselo, puede ser suficiente si se organiza… Martínez, mire, no me gustaría alargar esto, es nuestra última oferta. Venga, no sé preocupe… Váyase unos días por ahí con su mujer. Y dele recuerdos. No, tranquilo… estaremos en contacto. Adiós.