Ventana al mundo

Ventana al mundo

domingo, 9 de junio de 2013

PÁLPITO

Debía deshacerme de ella por muy gemelas que fuéramos. Pese a mis amenazas, podía hablar en cualquier momento. El tipo cobró por adelantado. Le entregué una bolsa de papel sin apenas mirarle a la cara; no tardaría demasiado, dijo. Ya cerca del ocaso, sentí algo irrefrenable en mi interior, y cancelé la operación. Empaqué cuatro cosas, y salí a toda prisa de la ciudad.
Hoy, sentada en esta silla apunto de que todo termine, solo espero que ella experimente algo parecido.
 
Mujer joven atada a una silla en una habitación vacía Foto de archivo - 15075608

jueves, 16 de mayo de 2013

DESESPERADO


 
Los medios de comunicación han sido taxativos al respecto. Ninguno de ellos ha discrepado. El tipo era -sin lugar a dudas- un tarado, alguien que se volvió gagá de la noche a la mañana. Tampoco hay que extrañarse, son cosas que pasan. Los recodos del cerebro humano son inconmensurables. O tal vez fue habilidoso, y supo enmascarar su verdadera personalidad, contraria a aquella de la que brevemente dan cuenta los vecinos entrevistados “un tipo normal, incluso amable, aunque últimamente se le veía un poco raro y taciturno”. En cualquier caso, esta historia no ocupará más de cuatro líneas en la esquinita de cualquier periódico, o veinte segundos en el noticiario de las tres. Habrá quien pegue un pequeño brinco por suceder en su barrio, quien tome de la mano a su marido por tener la misma edad, quien cambie de canal para ver el resumen de la Champions y no sentirse perturbado. Su verdadera historia -de cómo perdió todo de la noche a la mañana- se quema con él, y ninguno de nosotros será capaz de volver a juntar esas briznas de realidad.
 
Esta es mi aportación a la tercera jornada de la convocatoria “La primavera de microrrelatos indignados 2013”. Si quieres leer más microrrelatos indignados, puedes pincha aquí.


jueves, 2 de mayo de 2013

VENDETTA


Disfrazado de vendedora de manzanas. Así se presentó aquella alborada de marzo el que reconocí al poco como mi padre. Habían pasado dieciséis años desde el momento en que ella y yo huimos. Su intento de travestirse en una inofensiva anciana había resultado en vano. Fingí. Desde la alcoba del fondo, mi reina descansaba ajena a todo. Al ofrecerme el fruto pude ver una daga que aguardaba, ansiosa, bajo su manto. Había dado conmigo, y yo me hallaba a pecho descubierto. Éste sería nuestro encuentro definitivo. Éramos dos hombres con un mismo destino.
 
Historia de una Gran Manzana y un pequeño Croissant.
 

sábado, 13 de abril de 2013

RUTINA

Y tú para de leerme la mente, maleducado. Cuando te regalé la actualización, acordamos que la desconectarías al entrar en casa. Me prometiste usarla sólo en la oficina para medrar entre tus compañeros. Confieso que al principio me gustó. Pero ya estoy cansada de que siempre cocines lo que me apetece, de tocarme justo donde necesito, de tus plenos en los aniversarios. Que una también añora que seas un poco más humano.


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Hoy he sabido que mi microrrelato "Éxodo" estará incluído en la nueva antología de Diversidad Literaria. Allí también estarán autores como Ana Fuster, Calamanda Nevado, Fran Rubio, Ignacio Rubio, Mercedes Daza, Paloma Casado, Paloma Hidalgo (y algunos más que me dejo en este primer vistazo) que saben lo que se hacen en esto contar historias con pocas palabras.
 
 

domingo, 10 de marzo de 2013

Trance

Ayer evidenciaban instantes de felicidad, pequeñas teselas de los últimos años vividos en el grupo: el cumpleaños de Javier en el que tuviste un encuentro furtivo con su hermana, la fiesta de Halloween, con todos ubriacos, como decía aquel italiano tan gracioso que se nos acopló sin conocerle nadie, el descenso del Sella compartiendo petaca y risas con propios y extraños.
Hoy, la alegría obscena de esas fotos, contrasta con las caras largas de los que te conocimos; desde estos malditos sillones de escay me pierdo en tu retrato, y a ratos me preguntó por qué motivo hemos sido tan idiotas. Sin despegarse de él, tu madre busca entre nosotros a quién poder subir a su cadalso, y el parpadeo del fluorescente nos ofrece una tregua violeta, permitiendo que más imágenes vuelvan a la memoria.
No tardará en aparecer alguno en la sala reconviniendo que, de vez en cuando, tienen que pasar estas cosas para que los demás aprendan. Que pudimos ser cualquiera. Que hay que cambiar y tirar para adelante.
Y yo digo que quién sabe al final lo que es lo correcto. Que éramos iguales. Que nunca se sabe. Y que qué feliz fuiste, vaya.
 
 
 
He tenido la alegría de ver a este microrrelato entre los mencionados del concurso  de Febrero del blog "Esta noche te cuento"



jueves, 21 de febrero de 2013

6 paranoias en busca de personaje

—Empezó con el Primer Ministro. Después cayó el alcalde. Como presidente de mi comunidad de vecinos, no tengo escapatoria.

                                                                              ...

—Conseguí hacerle creer que me engañaba y confirmé así todas mis sospechas.
                                                                   ...

—No me mires así. Si el profeta no hubiera tomado aquellas bayas alucinógenas nada de todo esto sería un problema.
                                                                   ...
Parece absurdo, reconozcámoslo, antes nunca ocultaron investigaciones así.

                                                                              ...

—Viajemos a Ámsterdam, dijeron. Será divertido, dijeron.
                                                                   ...
—Papá, el resto de niños se ríen de mí —clama el náufrago al salir de la escuela unitaria.


domingo, 3 de febrero de 2013

Reformas al por mayor

Desde que la Real Academia de la Lengua eliminó la palabra plomizo del diccionario, todos los escritores de medio pelo andan como locos buscando un adjetivo para definir ese cielo gris y desapacible de la ciudad.

Y no, yo tampoco he dado con él.